Úlcera en el pie diabético: cómo prevenirla, detectarla a tiempo y acceder a tratamientos innovadores en México

La diabetes es una enfermedad que, cuando no se maneja adecuadamente, puede generar complicaciones severas en distintas partes del cuerpo, siendo los pies una de las áreas más vulnerables. Una de las consecuencias más temidas es la aparición de una úlcera en el pie, una herida crónica que, de no tratarse oportunamente, puede evolucionar hacia infecciones profundas e incluso derivar en la amputación de la extremidad. En México, donde millones de adultos viven con diabetes, entender y prevenir esta complicación es un imperativo de salud pública. Este artículo explora las causas, la importancia de la detección temprana y las soluciones tecnológicas avanzadas disponibles para cambiar el curso de una úlcera en el pie.

La magnitud del problema: diabetes y riesgo de úlcera en el pie en México

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2021-2024, alrededor de 14.4 millones de adultos mexicanos viven con diabetes tipo 2. Para esta población, el riesgo de desarrollar una úlcera en el pie es significativo. Se estima que aproximadamente el 85% de las amputaciones de extremidades inferiores en personas con diabetes están precedidas por esta lesión. La combinación de neuropatía (daño en los nervios que reduce la sensibilidad) y enfermedad vascular periférica (mala circulación) crea el escenario perfecto para que una pequeña rozadura o ampolla se convierta en una herida de difícil cicatrización. La falta de diagnóstico temprano agrava el panorama, haciendo crucial la educación y el monitoreo constante.

Factores que conducen a una úlcera en el pie y señales de alerta

Varios elementos interactúan para que se forme una úlcera en el pie en una persona con diabetes:

  • Neuropatía diabética: La pérdida de sensibilidad impide que el paciente perciba dolor ante pequeños traumatismos, cortes o cambios de temperatura.
  • Isquemia: La reducción del flujo sanguíneo hacia los pies dificulta la llegada de nutrientes y oxígeno, retrasando la cicatrización.
  • Deformidades óseas: Los dedos en garra, juanetes o un arco plantar muy pronunciado generan puntos de presión anormal al caminar.
  • Falta de cuidado podológico: El corte incorrecto de uñas, la presencia de callosidades gruesas y el uso de calzado inadecuado son detonantes comunes.

Es vital que los pacientes y sus familias reconozcan las señales de alerta: enrojecimiento persistente, hinchazón, calor localizado, drenaje de líquido o mal olor, y la aparición de una herida que no mejora después de varios días. La inspección diaria de los pies es la primera línea de defensa.

Innovación en el manejo de heridas crónicas: el aporte de la oxigenación tópica

Cuando una herida, como una úlcera en el pie, se estanca y no muestra signos de cicatrización a pesar del manejo convencional, es necesario buscar alternativas terapéuticas coadyuvantes. Aquí es donde tecnologías innovadoras, como Granulox de Mölnlycke Health Care, cobran relevancia. Esta solución, con más de una década de evidencia clínica internacional, utiliza hemoglobina altamente purificada en forma de aerosol tópico. Su mecanismo de acción aprovecha la capacidad natural de esta proteína para captar el oxígeno ambiental y facilitar su liberación directa en el lecho de la herida.

“Cuando una herida no avanza, tenemos que identificar qué está frenando la cicatrización y buscar alternativas que nos ayuden a reactivar ese proceso. En personas con diabetes, actuar oportunamente es especialmente importante para evitar que la lesión evolucione hacia complicaciones que puedan poner en riesgo una extremidad”, explicó la Dra. Otilia Cruz Castañeda, presidenta de la Asociación Mexicana de Práctica Avanzada en el Cuidado Integral de la Piel, A.C. (AMPACIP).

La ventaja de este enfoque es su practicidad: no requiere de cámaras hiperbáricas ni de equipos complejos, integrandose de manera sencilla al protocolo de curación habitual en consultorios y hospitales. En México, Granulox está disponible en más de 300 hospitales públicos y privados, con registro sanitario ante COFEPRIS.

Documentando la experiencia mexicana: el Concurso Nacional de Casos Clínicos

Para trasladar la evidencia global a la práctica local, Mölnlycke impulsó el Concurso Nacional de Casos Clínicos Granulox 2026, que en su primera edición recibió 75 casos de profesionales de la salud de todo el país. Esta iniciativa no solo busca reconocer la excelencia clínica, sino también generar conocimiento aplicable sobre el manejo de heridas complejas en pacientes mexicanos.

“Los casos clínicos nos permiten pasar de la evidencia a lo que sucede con pacientes reales. Documentar la experiencia de los profesionales de la salud en México nos ayuda a generar conocimiento local, aprender de sus resultados y conectar esa experiencia con lo que hemos aprendido en otros países”, afirmó José Ramón Velasco, director general de Mölnlycke Health Care México.

Los casos ganadores, que incluyeron desde gangrena de Fournier hasta fascitis necrosante, demuestran la versatilidad de la tecnología en diferentes contextos clínicos severos, aportando aprendizajes valiosos para el tratamiento de la úlcera en el pie y otras heridas de difícil manejo.

Un compromiso con el cuidado integral y la prevención

La filosofía de Mölnlycke va más allá de proveer productos; se centra en comprender los desafíos reales de los profesionales de la salud y los pacientes. “En Mölnlycke, el cuidado de heridas es nuestra principal área de negocio. Una parte esencial de nuestra experiencia se construye estando cerca de los profesionales de la salud: acompañándolos en su entorno, entendiendo los retos que enfrentan en la práctica y convirtiendo ese conocimiento en soluciones que respondan a necesidades clínicas reales”, señaló Pedro Schildknecht, director general de Mölnlycke Health Care LATAM.

Esta visión se alinea con la necesidad de un abordaje multidisciplinario para el pie diabético, que combine control glucémico estricto, evaluación vascular y neurológica periódica, educación al paciente y acceso a terapias avanzadas que puedan reactivar la cicatrización.

Prevenir y tratar eficazmente una úlcera en el pie en personas con diabetes es posible. Requiere de concienciación, autocuidado disciplinado, controles médicos regulares y, cuando sea necesario, el uso de tecnologías innovadoras que apoyen el proceso de curación. La combinación de conocimiento clínico, experiencia documentada localmente y soluciones especializadas representa una esperanza concreta para cambiar el pronóstico de esta grave complicación, preservando la movilidad y la calidad de vida de millones de mexicanos.