¿Qué tan bueno es el vino para la salud?

En los últimos años, el enfoque que tenemos hacia la salud ha cambiado por completo. Ahora, todos buscamos productos que no solo nos brinden satisfacción momentánea, sino que, además, sean productos que por igual cuiden nuestra salud; esto es principalmente relevante cuando hablamos de las cosas que comemos o bebemos, lo hace que nos preguntemos constantemente si ¿los alimentamos que consumimos son buenos para la salud?

Cuando se habla de vinos, esta pregunta genera cierta polémica, por ello, en este contenido de Salud y Vida, hablaremos al respecto para entender cómo pueden aportar los vinos a la salud y al cuerpo humano.

Los vinos y la salud

Es de conocimiento general que el alcohol puede provocar efectos adversos para la salud; no obstante, hay que especificar que dichos problemas surgen cuando se abusa de su consumo, ya que, con moderación, los vinos en sus distintas variedades pueden aportar beneficios al cuerpo humano, entre los más importantes que podemos mencionar, son:

  • Mejoran la salud cardiovascular.
  • Ayudan a la digestión.
  • Contienen polifenoles que son antioxidantes que retrasan el envejecimiento.
  • Ayudan a prevenir enfermedades crónicas.

Uno de los mejores vinos que existen para el cuidado de la salud, es el vino tinto, el rey de los vinos. Los vinos tintos son ricos en antioxidantes, particularmente el resveratrol, que mejora la circulación, previene la formación de coágulos sanguíneos y ayuda a reducir el colesterol. Además, este vino es bueno para la prevención de enfermedades crónicas como el cáncer o la artritis. Otro vino que contiene el benéfico resveratrol, es el vino rosado.

Pero, el vino tinto o el rosado no son los únicos vinos que son buenos para la salud. Otro de los vinos que es conocido por sus propiedades beneficias y sus grandes aportes, es el vino blanco, que es rico en flavonoides.

Los flavonoides son fitonutriente (sustancias de origen natural que son benéficas para la salud) que tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antibacterianas; además, los flavonoides son los que dan el característico color del vino blanco.

El vino blanco suele recomendarse para prevenir enfermedades como el cáncer, el Alzheimer y cardiopatías.

Finalmente, otro vino que es una opción saludable, es el vino espumoso que, además de ser famoso por sus burbujas, también debería serlo por ser rico en nutrientes y polifenoles que ayudan a la microbiota del estómago y a la buena digestión. Adicionalmente, hay que mencionar que el vino espumoso, cuando se toma con moderación, ayuda a mejorar el estado de ánimo y también está demostrado que puede mejorar las funciones cognitivas, ya que los polifenoles pueden ayudar a reducir toxinas dañinas y sus propiedades antiinflamatorias pueden reducir la inflamación de órganos internos como el cerebro.

Así que, como puedes ver, una o dos copas de los diferentes vinos que existen en el mercado ocasionalmente, puede mejorar tu salud.