La infertilidad masculina: un tema urgente que requiere visibilidad y acción
La doctora Lourdes Flores, especialista en ginecología y obstetricia, señala un problema persistente: aunque la infertilidad masculina está presente en aproximadamente la mitad de los casos de dificultades reproductivas, culturalmente aún se suele atribuir erróneamente la responsabilidad a la mujer. Este estereotipo, alimentado por falta de información y estigmas de género, retrasa el diagnóstico y tratamiento de miles de hombres.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 17.5% de la población adulta a nivel global enfrenta problemas de infertilidad, y en una proporción significativa de estos casos existe un factor masculino. A pesar de estas cifras, muchos hombres postergan la atención médica debido a presiones sociales y mitos profundamente arraigados.
¿Por qué se ignora la infertilidad masculina?
La asociación entre fertilidad y virilidad hace que numerosos hombres eviten hablar del tema o realizarse estudios. Como afirma la Dra. Flores: “En nuestra cultura todavía persiste la idea de que la fertilidad define la masculinidad”. Este silencio tiene consecuencias graves: parejas que invierten tiempo, recursos y emociones en tratamientos que podrían no ser necesarios si se hiciera una valoración integral desde el principio.
Mitos comunes sobre la fertilidad en hombres
- “Si eyacula, es fértil”: La presencia de semen no garantiza que haya espermatozoides en cantidad o calidad suficientes.
- “Si ya fue padre, no puede tener problemas”: Factores como la edad, infecciones, estrés o cambios hormonales pueden afectar la fertilidad aunque ya se haya tenido hijos previamente.
- “Es un tema de mujeres”: La infertilidad es una condición médica que involucra a ambos miembros de la pareja en un porcentaje muy similar.
Factores que influyen en la infertilidad masculina
La calidad espermática puede verse afectada por múltiples variables:
- Edad: Aunque los hombres producen espermatozoides durante toda su vida, la calidad disminuye con los años.
- Estilo de vida: Obesidad, tabaquismo, consumo de alcohol y drogas.
- Condiciones médicas: Infecciones previas, varicocele, diabetes o tratamientos oncológicos.
- Ambiente: Exposición a productos químicos, calor excesivo o radiación.
El espermatograma: la prueba que no miente
El estudio básico para evaluar la fertilidad masculina es el espermatograma, que analiza concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides. La Dra. Flores, directora médica de Red Crea Fertilidad, enfatiza: “No se puede asumir que un hombre es fértil por su apariencia física o historial. Solo un análisis clínico puede confirmar si existe alguna alteración”.
Hacia un enfoque integral en salud reproductiva
Incluir a los hombres en la conversación sobre fertilidad es clave para reducir el tiempo de diagnóstico y aumentar las tasas de éxito. Abordar la infertilidad masculina con naturalidad y sin estigmas permite que más personas accedan a tratamientos adecuados y eviten procedimientos innecesarios.
Como concluye la especialista: “Ser padre también significa cuidar tu salud reproductiva. Hablar de estos temas con libertad es parte del proceso para construir una familia”.