Estrés, la enfermedad del siglo XXI

0

Rodrigo Alonso, coach y mentor de negocios, director general de Impel, una empresa mexicana internacional dedicada a impulsar el desarrollo integral del individuo y las organizaciones a través de valores, metodologías, modelos y tecnología de vanguardia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que el estrés es una de las enfermedades a observar en el siglo XXI.

Para la OIT, el estrés es la respuesta física y emocional a un daño causado por un desequilibrio entre las exigencias y los recursos y capacidades de un individuo para enfrentar esas exigencias.

El estrés relacionado con el trabajo está determinado por la organización del trabajo, el diseño del trabajo y las relaciones laborales, y surge cuando las exigencias exceden las capacidades y recursos del trabajador o cuando el conocimiento y las habilidades de un trabajador no coinciden con las expectativas de una empresa

Con la finalidad de prevenir factores de riesgo psicosocial y estrés, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), publicó el 23 de octubre de 2018 en el Diario Oficial de la Federación la Norma Oficial Mexicana NOM-035-STPS-2018, Factores de riesgo psicosocial en el trabajo – Identificación, análisis y prevención, en la que se establecen disposiciones que deberán adoptarse en cualquier centro de trabajo.

Esta norma permite, de manera general, identificar y analizar los factores de riesgo psicosocial con el apoyo de las organizaciones y la STPS, para reducir los riesgos de seguridad y salud de los trabajadores.

Entre los principales riesgos que existen son el estrés laboral, la violencia en el trabajo, el acoso laboral, el conflicto trabajo-familia, el burnout y el acoso emocional, entre otras. Todos estos dañan la salud física, mental y social del trabajador.

A lo largo de mi carrera, en la cual he trabajado de la mano con ejecutivos y al dirigir mi propia empresa, me he dado cuenta de que el estrés es parte de la naturaleza humana, es energía que nos hace estar alertas a cualquier situación del entorno. Pero este estrés es el generado por nuestros pensamientos e interpretaciones.

En una entrevista que realicé a Kei Nishikori (tenista japonés ATP 7) le pregunté cómo manejaba el estrés y la presión cuando tenía que jugar un Grand Slam. Él me respondió: “yo no me presiono por jugar un Grand Slam, yo me emociono por entrar a la cancha”.

Muchas personas ante una situación que puede producir presión o nervios se enfocan en el aspecto negativo como: “voy a fallar”, “¡qué nervios!”, “¿y si no gano?”, “todo mundo me estará viendo”. Sin embargo, Kei transforma su pensamiento y la energía del estrés, para emocionarse y divertirse, mientras juega.

Si todos aprendiéramos que en cualquier situación que produce estrés, debemos enfocar nuestros pensamientos en los aspectos positivos reduciríamos considerablemente nuestros niveles de estrés.

Leave A Reply

Your email address will not be published.