Cómo fortalecer la capacidad y el acceso en la atención oncológica actual

Ampliar las oportunidades de tratamiento y aprovechar inteligentemente la infraestructura médica disponible representan desafíos prioritarios para los sistemas de salud frente al creciente diagnóstico de tumores malignos. Las cifras oficiales revelan una realidad apremiante, ya que anualmente se estiman más de 200 mil nuevos casos que demandan alternativas precisas de diagnóstico, seguimiento y tratamiento clínico personalizado. A esto se suma el alto impacto en la mortalidad, pues tan solo en 2023 los padecimientos oncológicos causaron 91,562 defunciones, lo que equivale al 11.4% del total de muertes a nivel nacional.

El papel de la tecnología en la atención oncológica integral

Dentro de las opciones terapéuticas más solicitadas, la radioterapia destaca de manera global, al ser un recurso clínico vital requerido por más de la mitad de los pacientes en alguna etapa de su proceso. Actualmente se cuenta con un aproximado de 160 equipos especializados para brindar este soporte; sin embargo, los expertos médicos coinciden en que la solución no radica exclusivamente en el volumen de maquinaria instalada. La verdadera capacidad resolutiva de un país depende de una distribución geográfica estratégica, el máximo aprovechamiento operativo diario y, fundamentalmente, la disposición de personal médico altamente capacitado para su manejo.

Reconociendo esta urgencia operativa, instituciones públicas de gran envergadura como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han establecido como metas prioritarias la optimización del uso de los aceleradores lineales existentes y la expansión paulatina de la cobertura poblacional. Para analizar estas metas colectivas y proponer mejoras, se llevó a cabo el encuentro especializado denominado “Transformando la atención oncológica a nivel nacional. Del acceso al impacto”, un espacio de diálogo impulsado por Varian, la división clínica de Siemens Healthineers. Este foro logró congregar a líderes hospitalarios, autoridades gubernamentales y expertos de la iniciativa privada.

Durante su intervención, Humberto Izidoro, director general de Varian para América Latina, ofreció una perspectiva contundente sobre los retos del sector: “Hablar de capacidad en atención oncológica requiere mirar más allá del número de equipos disponibles. También importa dónde están, cuántos pacientes pueden atender, cómo se aprovechan y si existe el talento especializado para operarlos. El reto es lograr que la capacidad instalada pueda traducirse en acceso efectivo para los pacientes, y para ello necesitamos una visión compartida entre instituciones, profesionales de la salud e industria”.

Estrategias conjuntas para mejorar el abordaje del paciente

Las mesas de análisis demostraron que la incorporación de innovación tecnológica debe ir forzosamente acompañada de actualización del conocimiento clínico y procesos administrativos eficientes. El diseño de nuevos modelos terapéuticos requiere integrar las visiones de todo el ecosistema sanitario. Para enriquecer este intercambio de experiencias, el foro contó con la participación activa de representantes de las siguientes dependencias:

  • Instituto Nacional de Cancerología (INCan).
  • Secretarías de Salud estatales, incluyendo a las dependencias de Sinaloa y Tlaxcala.
  • Centro Avanzado de Radioterapia (CART).
  • Centro Universitario Contra el Cáncer de la UANL.

La jornada integró valiosas lecciones internacionales que ampliaron el panorama de soluciones. El doctor Sérgio Becerra, representante de la institución Oncovida, compartió las estrategias implementadas en Sudamérica para agilizar la ruta hospitalaria. Por su parte, el doctor Alonso Navar Gutiérrez, vicepresidente y físico médico principal del Instituto de Cáncer de Miami de Salud Bautista, profundizó en la relevancia de integrar la radioterapia como un elemento indiscutible dentro de un esquema multidisciplinario.

Superar las barreras logísticas y humanas exige que los centros de salud desarrollen esquemas de colaboración sin precedentes, donde las herramientas de vanguardia y el talento converjan armónicamente. Optimizar los recursos existentes e integrar la medicina moderna no solo eleva la calidad del servicio, sino que asegura de manera permanente que las necesidades reales de cada individuo se mantengan en el centro de las decisiones clínicas.