Avances en la seguridad de medicamentos y dispositivos médicos

La certeza de que los tratamientos y dispositivos médicos funcionen correctamente sin poner en riesgo la integridad de los pacientes es una prioridad absoluta para las autoridades sanitarias. Recientemente, se llevó a cabo la inauguración de la Reunión Nacional de Farmacovigilancia y Tecnovigilancia 2025, un evento trascendental que convocó a representantes de alto nivel de la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como a diversas instituciones de seguridad social, fuerzas armadas y el sector petrolero nacional. El objetivo central de este encuentro radica en fortalecer la detección temprana de riesgos asociados al uso de vacunas y otros insumos para la salud, garantizando así su calidad y eficacia mediante decisiones regulatorias oportunas.

Durante la apertura, Armida Zúñiga Estrada, titular del organismo regulador nacional, destacó cifras contundentes que reflejan el arduo trabajo realizado en el último año. A través de los 32 centros estatales dedicados a estas tareas, se lograron procesar 38,536 notificaciones relacionadas con fármacos y 38,582 reportes sobre incidentes con dispositivos médicos entre enero y noviembre. Este volumen de gestión y análisis ha posicionado al país como el segundo en toda América Latina en reportar reacciones adversas a la plataforma VigiBase de la OMS, un logro que subraya el compromiso con la seguridad sanitaria a nivel global.

Temas clave de la Reunión Nacional de Farmacovigilancia y Tecnovigilancia 2025

La colaboración entre distintas instituciones ha sido un pilar para el éxito de estas estrategias. Se ha trabajado intensamente en el análisis conjunto de eventos supuestamente atribuibles a la vacunación o inmunización (ESAVI) y en la cooperación con los institutos nacionales de salud y hospitales de alta especialidad. Dentro del marco de la Reunión Nacional de Farmacovigilancia y Tecnovigilancia 2025, se hizo énfasis en la modernización del marco regulatorio y la implementación de herramientas internacionales de evaluación.

Gracias al uso de plataformas tecnológicas avanzadas como VigiFlow, VigiRam y VigiVac, se priorizó la evaluación de reacciones adversas graves. Esto permitió enviar más de 15 mil reportes al Uppsala Monitoring Centre, un aliado internacional clave. Estas acciones refuerzan la capacidad de respuesta ante cualquier señal de seguridad, permitiendo mitigar riesgos en la población de manera mucho más ágil y efectiva.

El evento, programado del 26 al 28 de noviembre, cuenta con la participación de especialistas que abordan temáticas cruciales para el sector:

  • Evolución regulatoria: El Dr. José Peña, asesor de la OPS/OMS, presentó el panorama general de los sistemas de vigilancia en la región latinoamericana.
  • Uso de tecnología: Salvador Alvarado, del Centro de Monitoreo de Uppsala, capacitó a los asistentes sobre el uso correcto de la plataforma VigiFlow.
  • Actualización normativa: Ubaldo Juárez Sevilla, de la Farmacopea (FEUM), expuso las novedades del Suplemento para Establecimientos 7.0.
  • Sustentabilidad hospitalaria: Expertos del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición compartieron un programa piloto innovador sobre el reciclaje de bolsas de PVC en áreas de urología, vinculando la atención al paciente con la salud ambiental.

Esfuerzos como los presentados durante la Reunión Nacional de Farmacovigilancia y Tecnovigilancia 2025 son fundamentales para mantener la confianza pública en el sistema de salud. La vigilancia continua y la adaptación a nuevas tecnologías no solo mejoran los procesos administrativos, sino que tienen un impacto directo en la protección de millones de pacientes, asegurando que los insumos médicos cumplan con los más rigurosos estándares de seguridad antes, durante y después de su uso.